Terrorismo: Arma de último recurso para los amedrentados

¡Otro ataque terrorista “desbaratado” por el FBI (Buró Federal de Investigación), esta vez a tan solo trece kilómetros de donde resido!

No era sino una bomba-fantasía “ensamblada por el FBI” y que supuestamente iba a ser detonada por un estudiante de 19 años de origen somalí en una ceremonia anual del alumbramiento festivo que se celebró en la plaza Pioneer Courthouse en la ciudad de Pórtland, Oregon (USA) el 26 de noviembre. La caballería, esta vez nada menos que compuesta por un conglomerado de unidades policiales – FBI, Policía Estatal de Oregon, Policía de Pórtland, Policía de Corvallis y la Oficina del Sheriff de Lincoln County – vino al rescate con otra nueva e innecesaria operación encubierta para atrapar a un enconado pobre diablo, Mohamed Osman Mohamud, quien sin duda pensó estar cumpliendo con su deber en la guerra santa del Islam contra una América satánica, su pueblo inhumano y materialista. Una vez más EEUU demuestra al mundo como en este país somos capaces de cosechar una patata estupenda de cuarto de kilo tras una siembra que requirió 25 toneladas de patatas-semilla.

Actos de terrorismo con raíces en el Oriente Medio están teniendo éxito en su objetivo de atemorizar, no importa el parco número de atentados o el escaso daño causado. ¿Se nos ocurre de cualquier otra inversión, o aun en loterías, que den al inversionista o apostador un rendimiento de 100.000 o más por 1? La confrontación creada – aunque nunca reconocida – por el Occidente, encabezado por EEUU, contra la soberanía de los pueblos en esa región, nos dice con soltura como unos pocos millones de dólares invertidos por Osama bin Laden y sus seguidores les esta costando billones a EEUU y la UE para obtener un mínimo de seguridad interna, riqueza malgastada cuando existe, por lo menos en este país, una gran necesidad en reemplazar la infraestructura decadente que augura ponernos en el tercer mundo. Y esto ni siquiera cuantifica el costo adicional en la salud mental que trae el temor, la inconveniencia y la perdida del muy promocionado derecho de privacidad que tenemos bajo la democracia.

Con referencia al terrorismo, los norteamericanos no tenemos la menor idea de lo que está pasando, y el gobierno hace todo lo posible para que jamás nos enteremos. El terrorismo contra el que luchamos, bien sea en Irak, Afganistán o cualquier otra parte del mundo, incluyendo a domicilio, está muy claramente definido en una faz bronceada sobre un fondo de luna creciente. Aunque digamos que tan solo los extremistas del Islam están en la mira telescópica de nuestros rifles, los nervios de nuestro dedo sobre el gatillo no aparentan estar coordinados con los nervios ópticos que leen la mira. A nuestro gobierno parece importarle poco el porqué de la ira de los extremistas... o la alta probabilidad de que ese incendio abrasador global pueda haber sido provocado por nuestra diplomacia y agresión militar.

Aceptémoslo o no, nos guste o nos disguste, el terrorismo es el arma de ultimo recurso para aquellos que, con o sin derecho, se sienten abusados y eminentemente dominados. En la arena internacional de hoy día, es un contrapeso al imperialismo y al matonismo selectivo de las superpotencias, y la única forma para el oprimido de igualar las condiciones de lucha. El terrorismo es, y continuará siendo, el arma de ultimo recurso para los grupos o pueblos amedrentados, no importa lo injusto en el daño causado, o el numero de victimas inocentes... mutilados o muertos.

Pero volvamos al joven Mohamud. ¿Es acaso tan difícil concebir la idea de que si le ponemos una pistola en la mano a alguien envuelto en ira no la descargue contra la persona o personas que son causa de esa ira? ¿Cuántos millones de personas en el Oriente Medio, donde EEUU en forma directa o indirecta ha causado destrucción y muerte por doquier, tengamos terroristas-hermanos de Mohamud? ¿Nos desharemos también de ellos, llevándolos a su martirio con el grito en sus labios de Allahu Akbar? Ese derroche de tiempo y recursos para incitar un delito es algo absurdo. Y, según los datos que hasta ahora han salido a la superficie, el FBI es culpable de incitar a un ciudadano norteamericano (naturalizado) a cometer un delito.

El terrorismo a escala global podría ser erradicado si EEUU actúa de buena fe sobre las causas que han encendido tal rencor y odio en una buena parte de más de mil millones de musulmanes en el planeta. Ha sido la intromisión constante de EEUU en los asuntos internos por mas de medio siglo, junto a una postura política obstinada de que Israel siempre tiene razón – conflicto entre palestinos e israelíes – que crea esas raíces del terrorismo internacional de hoy día. A pesar de ello los gobiernos arrogantes de EEUU, uno tras otro, rehúsan reconocer o remediar, tales errores... prefiriendo el lento desangre económico de la población y el martirio psicológico autoinfligido.