Cuestionando la santurroneria de Norteamérica

Cuestionando la santurronería de Norteamérica

A los norteamericanos se nos trata como niños-ciudadanos por decreto presidencial; no un decreto que requiera sello oficial, más bien uno que continuamente nos pide que marchemos hacia delante sin mirar para atrás. Muchos presidentes han evocado en ocasiones tal necesidad “por el bien del país”… pero Obama parece ser maestro de la misericordia siempre usando el pretexto de anteponer los intereses de la nación.

Y, en este aspecto, ningún presidente ha demostrado mayor y más grave error.

El marchar hacia delante no augura parabién a menos que lo hagamos con conciencia despejada… o, por lo menos, limpiada. Harta un poco, o un mucho, el que políticos y gobierno nos encubra con mentiras lo que está pasando, todo bajo el patrioterismo cansado de hacerlo por el bien del pueblo; eso, cuando se hace tan solo por mantener el status quo, o el capitalismo virtuoso y democrático representado por una elite que rige nuestras vidas… ¿pero por el bien común? Ni que estuviéramos delirando para poder creer a nuestros autocomplacientes líderes… algo que aparentemente hacemos.

Obama tuvo la oportunidad, y debió haberla tomado, de decir la verdad a la nación al comienzo de su presidencia. La verdad con referencia a la economía y un sistema corrupto y en bancarrota. La verdad acerca de nuestro modo de proceder en el ámbito internacional que patrulla el mundo como si fuera su patio de recreo, haciendo uso de un poderío militar obsceno que no puede sufragar, engendrando su propio enemigo al que hoy en día definimos como “terrorismo”. Y, muy importante, reconocer la veracidad de un EEUU amoral en cuanto a derechos humanos, enmendando tal proceder.

Comenzando con este último tópico… ¿no es hora de que nos encaremos con la verdad de que nuestro gobierno consintió la tortura? ¿Como es que George W. Bush, Dick Cheney (el vicepresidente gorila que fue mentor del presidente), Alberto Gonzales (el entonces Jefe Legal de la Casa Blanca), y los abogados Jay Beebe (hoy día juez del Tribunal Federal de Apelaciones) y John Yoo (en su catedra vitalicia en la Universidad de California – Berkeley) – y varios mas en altos cargos de gobierno quienes tuvieron el deber moral de disentir – impenitentes, y hasta con chulería, sin tener que pagar por sus crímenes en celdas de una prisión? Claro que Obama sabe muy bien que el tratar de imponer justicia en el juego de la política, particularmente cuando la nación está dividida y la mitad, o mas, del pueblo cree – a se le ha hecho creer – que la tortura en “nuestro caso” está justificada, con el pretexto fingido de un instinto de conservación.

Y si justificamos la tortura… esa misma moralidad nos lleva el que aceptemos los crímenes cometidos por nuestros militares; después de todo, son los “defensores de nuestros derechos”… algo repugnantemente idiota cuando se aplica a los crímenes que han sido perpetrados por soldados a nuestras ordenes y bajo nuestra bandera. ¿Nos hemos preguntado cual ha sido la disposición oficial sobre estos detestables crímenes en Irak, tanto el holocausto de Faluya como el “incidente” (masacre) de Haditha hace casi 5 años donde 24 iraquíes fueron asesinados por marines de EEUU? Si, todos menos uno fueron exculpados… con solo el sargento Frank Wuterich en espera de juicio por “negligencia homicida”. Como dijo el difunto congresista John Murtha, “No fue tiroteo, ni explosión improvisada lo que mató a estos inocentes. Fue la reacción exagerada de nuestras tropas bajo presión que hizo el que mataran a civiles inocentes a sangre fría”. Y lo mismo que ocurriera cuatro décadas antes en My Lai (Vietnam), donde 350 a 500 viejos, mujeres y niños sin arma alguna, fueron acribillados a balazos en un corto periodo por nuestros criminales uniformados, todos impunes… y a diferencia de los alemanes o japoneses que perdieron una guerra decisiva, EEUU no ha sido derrotado y puesto ante la palestra por crímenes de guerra. Wuterich es la nueva cara que reemplaza a la del teniente Calley (My Lai), símbolo de criminalidad, quien como todos los soldados de su sección resultaron impunes; a final de cuentas nuestra intención es decirle al mundo que nuestros criminales domésticos, siempre y cuando estén uniformados, están mas arriba en nuestra escala de valores que civiles extranjeros, no importa su inocencia. Y lo mismo que con la tortura, algo que nos dicen ya no ocurre, debemos una vez mas marchar hacia delante y no mirar para atrás. Se nos pide que rehusemos tomar el consejo de nuestro gran filósofo, Jorge Santayana, y aquí estamos pidiendo a gritos que la historia se repita… y, por desgracia, así será.

Y así es con la tortura, crímenes de guerra, y poderío militar en erosión ocasionado por la pérdida de hegemonía en los mares que pronto ocurrirá… tras la próxima instalación en China de misiles (Dong Feng F21D) que permitirá defender sus fronteras marítimas haciendo de los súper portaviones norteamericanos nuevas dianas a varios miles de kilómetros de Beijing, y el cese de que el Océano Pacifico continúe siendo el Mare Nostrum de los estadounidenses.

Pero el tiro de gracia que probablemente destruya el gobierno de Obama, y es posible el futuro de su partido, lo dará la incapacidad de mirar hacia atrás y ver una economía que hace 18 meses pudiera haber sido culpada a previos gobiernos e ideologías. En vez de obrar así, Obama prefirió otro camino (u optó por mal consejo) prefiriendo tomar la ruta populista y prometer algo que “no podía ser entregado” en una economía donde el culpable es un capitalismo enloquecido, totalmente desquiciado. Todo su genio, elocuencia y carisma de poco le sirvió, o sirve, a Obama cuando tiene que confrontar una economía moribunda que tuvo su decaída bajo una avaricia desenfrenada y un capitalismo sin controles apropiados.

Marchemos hacia delate, nos dice Obama. ¿Pero no tiene acaso mas sentido, por lo menos ahora, el mirar hacia atrás y corregir los errores que hemos cometido? ¿O usar un poco de sentido común en hacer planes en el presente? ¿Como es que se le ocurre a este presidente con una economía en la nación de pronostico reservado permitir que su esposa e hija (mas un sequito imperial que incluía a 70 agentes secretos) el tomar unas vacaciones en playas españolas acordonadas? ¿No tiene más lógica y un más apropiado simbolismo el que Michele Obama y Sasha hubiesen visitado las playas contaminadas del Golfo (Luisiana, Mississippi, Alabama y Florida) y no las playas del Mediterráneo? ¿Dos diplomados en derecho de Harvard y han tomado esta decisión?

Desafortunadamente, Señor Presidente, ni llevaremos paso apropiado en nuestra marcha hacia delante ni aprenderemos una lección sin ver lo que dejamos atrás… sin corregir nuestros errores; y eso requiere el esforzarnos en poner ante la justicia a los principales responsables de gobiernos anteriores, comenzando con Bush.