Capitalismo sin reglamento: Libre empresa del ingenuo

Aquí estamos en vísperas de la reunión del G-20 en Londres como inocentes por no decir idiotas este 1ro de abril esperando que esta versión más amplia del G-7 pueda encontrar una magia económica remando bajo el Puente de Londres. Y mientras que los manifestantes – anarquistas, anti-capitalistas y ecologistas – citan sus consabidas causas, otros se han unido a ellos esta vez lanzándose a la calle irritados, no cabe duda, por la forma en que la sociedad por medio de sus dirigentes permite la forma de comportarse de estos maestros de la avaricia… así como la forma en que despliegan su arrogancia y desdén por los pobres ingenuos a quienes saquean una y otra vez.

En Estados Unidos se rinde culto, y con orgullo, al individualismo, defendiéndose con fiereza el derecho a acumular riqueza, no importa la forma sucia en que ocurriera, casi nunca cuestionando la integración de todos los costos antes de determinar lo que es o debiera ser una ganancia justa. Y en nuestra sociedad pseudo-democrática, optamos por defender con demasiada rapidez la llamada propiedad privada como si la tal hubiera sido conferida, y de forma meritoria, por el mismo Dios.

El capitalismo – por lo menos según se practica en una buena parte del mundo… y con certeza en EEUU – no es un sistema que premia el trabajo y los logros, no importa lo que se nos diga para convencernos de la virtuosidad del capitalismo por definición, mas bien diríamos que recompensa el uso de ardides para engañar a otros y prospera si muestra mano dura y se rodea de cómplices. Hoy día, ninguna elite sobreviviría a menos que tenga un cuadro de lacayos que la apoye, y que mantengan a las masas en ignorancia y acorraladas.

Todo lo que veremos en la reunión de los G-20 no será otra cosa que una concurrencia de altas figuras, nuestro presidente Obama entre ellas – entronizado por muchos en un rol de liderazgo – que representan la elite poseedora de la riqueza en sus países, soportada claro está por el poder militar, Los representantes de los Caballeros del Poder están ahí, en tierras de ese ultimo imperio europeo, se supone para encontrar soluciones problemas que ellos mismos crearon, o permitieron se crearan, bajo insignia de capitalismo y globalización. ¿Pero acaso no fuera mas productivo si, en vez de ver el camelo ilusorio de estimulo económico basado en consumo excesivo, llegasen a un consenso en definir lo que el capitalismo debe ser, una forma de libertad de empresa que no esté en conflicto con las aspiraciones justas y nobles de la sociedad?

Que no quepa duda, se llegue o no a un consenso en esta reunión, el capitalismo continuara definiéndose por aquellos que mantienen el poder y la riqueza en los países allí representados. Nada cambiará que nos lleve a una mayor armonía y un planeta más equitativo. Probablemente se discutan medidas simbólicas, y hasta se adopten, pero los representantes de la Confederación Capitalista regresarán a sus países, cada uno a su propio “nivel” de capitalismo, desde los mejor regulados hasta el capitalismo depredador que existe en EEUU… y que en buena parte, aunque no toda, sea el culpable del estado actual de la economía en el mundo.

En EEUU somos conscientes de quienes son los Caballeros del Poder, bien sea en nuestras propias comunidades como en la nación. También sabemos que la mayoría no somos sino Títeres del Consumo, aceptemos o no ese titulo humillante. Pero… ¿sabemos quienes son los Escuderos del Capitalismo y, mas importante aun, nos importa un cuerno?

Decimos haber “perdido” 6 billones de dólares, quizás mas, en valor económico tan solo durante los últimos 18 meses, bien sea en la bolsa, o en bienes raíces – en vivienda o propiedades comerciales, o en la desvalorización de otros activos… sin embargo lo que pensamos haber perdido en realidad nunca lo tuvimos fuera del espejismo del que fuimos victimas, y donde todo aparecía supervalorado. En tal caso, ¿porqué el dolor y sufrimiento? Simplemente porque los verdaderos escuderos del capitalismo desde banqueros a toda una gama de promotores de bienes raíces, a los ladrones y conspiradores de Wall Street, a los medios que vitoreaban nuestra falsa pericia económica (el equipo de TV CNBC nos viene a la mente), a la gran mayoría de economistas que están peces en su arte, a los siete enanitos irresponsables del Banco Central, y a un gobierno que se alquila… todos ellos ejercieron sus responsabilidades como buenos escuderos del capitalismo.

Muchos somos los que poco hemos perdido que no fuera sino fantasía de expectación de una riqueza inexistente, durante esa media década de avaricia sin control (2002-7). Algunos que adquirieron bienes raíces o invirtieron en la bolsa durante parte de ese periodo cayeron como ratón en la trampa, bien sea como victimas de un sistema sin regular que protege al timador… o de su propia avaricia. De cualquier forma, esos individuos no necesitan ir muy lejos para ver donde fueron a parar sus perdidas, ni ir mas allá de sus comunidades para ver donde ha ido esa riqueza ahora trasformada en residencias opulentas y vida opípara de esos nuevos ladrones… llámalos nuevos ricos.

Apenas los representantes del G-20 regresen a sus países, probablemente la única verdad de que haya hecho acopio Londres estuviese fuera de los mítines de esa convocada reunión, y sí lo que los manifestantes tuviesen que decir del sistema: un capitalismo que no promueve ni la equidad ni la paz para el mundo, tan solo la opresión de unos pocos sobre los muchos.