Otro "tonto del pueblo" para presidente

Debió ser Harry Truman, el mas llano entre nuestros presidentes, quien nos asustó para que escogiésemos a idiotas como gobernantes al decir: “Siempre que tienes un gobierno eficiente, tienes una dictadura”. Claro que de lo que no dijo ni pío en su sencillez fue en la posibilidad de tener ambas cosas a la vez: un gobierno ineficiente y una dictadura. Y en estos momentos llevamos esa línea de marcha.

¿Se puede saber por que a nuestros “mejores y más listos” les repulsa tanto la burocracia del sector público y decididamente prefieran unirse al grupo depredador dentro del sector privado? Quizás los mas listos lo estén haciendo, pero eso de ser “mejores” se disputaría si es que permiten el corromperse por un capitalismo sin corazón dispuesto a pagarles bien aunque les niegue a incontables otros compartir el pesebre económico en común.

Cada día que pasa estamos mas convencidos de que tanto el sector público como el privado son dirigidos por la misma banda de rufianes, todos operando desde la misma cueva circense donde la elite de ladrones usa a los “políticos de carrera” como ganchos de feria… y el consabido engaño.

Y estos ganchos políticos pocas veces son los mas listos… ¡y ni nunca los mejores!

Es algo que antes ha ocurrido… así que ¿por que no ahora? Y eso es, el elegir al tonto del pueblo como alcalde… bueno, como presidente y comandante en jefe para este pueblo-USA donde vivimos. Sin intención de faltar el respeto – y no solo por el arte en ello – no creo que llamar a un verdadero burro que aspira ser presidente de EEUU, un idiota, sea algo fuera de regla. Reconozcamos que todo pueblo tiene su tonto.

Tiene sentido común el que pensemos que lograr nueve de diez pronósticos nos haría a cualquiera de nosotros, por lo menos a los que carecemos de humildad, zigzaguear con la cabeza dando vueltas como si el mismo Nostradamus nos hubiera invitado, ex oficio, a un taller de vaticinio dirigido personalmente (en espíritu) por él. Pero para mí, este resultado que tuve en el pasado año con 9 de 10 aciertos pierden todo su éxito, o digamos glamour, cuando el error, el increíble fallo, tiene que ver con el personaje del momento, el senador de Arizona, John McCain, quien pronto será quien lleve el estandarte del partido Republicano en las elecciones presidenciales del próximo noviembre. Y fue ahí donde eché todo a perder, cuando en uno de mis artículos del pasado mayo auguré prematuramente la defunción política de McCain, en cuanto a sus aspiraciones presidenciales, y le di el correspondiente R.I.B. (Requiescant in Bellum).

¡Tonto de mí! De todas las predicciones que llevo haciendo por años ésta aparentaba ser para mi pan comido, algo totalmente chupado… una “casi-certeza” con un margen de error infinitésimo. Casi me avergonzaba considerarlo una predicción en vez de ser algo conformado, un simple hecho. ¿Cómo puede ser posible que ese gran viejo partido de Lincoln consienta ser representado por alguien como John McCain… una persona irrelevante en cualquier aspecto de la tradición conservadora en EEUU; un verdadero y mórbido belicista a semejanza del que ahora ocupa la Casa Blanca; un chistoso racista; una persona incapaz de poder expresarse… y carente de materia gris? ¿Cómo es posible, me pregunto?

¿Pudiera acaso ser que los norteamericanos prefieren ser gobernados por alguien incapaz de superar la mediocridad que les rodea? O que después de haber estado sumergidos en el fondo de la perdición e injusticia con George W. Bush por ocho años puedan sentirse con la necesidad de una presidencia con parada de descompresión antes que la nación vuelva a la superficie con el resto del mundo sin aeroembolismo? Tonterías… una presidencia de McCain no sería nada diferente de un tercer mandato de Bush… idiotez de oportunidades similares, mas latrocinio de los súper-ricos.

Ni por lo más remoto puede nadie imaginarse a McCain como el próximo presidente estadounidense… el menosprecio hacia los “gooks” (orientales), su flamante y despectivo reemplazo, los denominados islamo-fascistas… sumariamente todos los que tengan rasgos, apariencia o lleven algo que peque de indumentaria árabe.

Las deficiencias de McCain en muchísimos aspectos son legendarias, entre ellas su inteligencia. Alguien siempre tiene que aceptar estar en la cola, pero que de un grupo de 899 aspirantes a oficial de marina se graduase en el puesto 894 no dice mucho por él, y hay quien agrega que de no haber sido por su padre, un almirante, nunca hubiese sido siquiera aceptado en la academia naval de Anápolis.

A los norteamericanos, en forma similar a los ingleses, se les atribuye con frecuencia el abogar por el desamparado… o cualquiera que lleve las de perder, y nadie mejor que este señor a quien se le considera héroe-patriota, algo que está sellado en el currículum vitae de McCain por el hecho de haber sido prisionero de guerra durante la campaña en Vietnam. Así que nos iba a resultar difícil el encontrar a un desamparado con mas merito que este tonto del pueblo.

No descartemos el que McCain pueda llegar a la presidencia… por lo menos por ahora. Es un hecho irrefutable que en EEUU el dinero es sinónimo con el poder, y al final de cuentas el poder siempre termina con las riendas.