Mira por donde... ¡El Emperador va en pelotas!

Así que el índice Dow Industrials perdió más de 500 puntos ayer. Bueno, no es para tanto, algo de volatilidad en el mercado, eso es todo. No hay por qué preocuparse, ya que nuestro gobierno garantiza el capitalismo sin pestañear, no importa lo injurioso o rapaz que pueda ser. Parece importarnos un comino que la magnitud del riesgo haya sido hasta el momento subestimada… por bancos, aseguradoras y numerosas otras instituciones. Nuestra ciudadanía, ignorantes paga-impuestos que somos, como siempre, terminaremos pagando el pato, y no la elite norteamericana.

Has estado viviendo en ese mundo de fantasía, y entonces despiertas este lunes todo sorprendido de que ese paraíso en que vivías era tan solo un sueño mojado después de haber estado leyendo el catón erótico que te diera el gobierno sobre la economía. Vete y dúchate, entonces limpias tu cama, ¡por imbécil! Más tarde o más temprano esto tenía que ocurrir. Y este es tan solo el comienzo; la fusión financiera de ese capitalismo irresponsable y rapaz está a la vuelta de la esquina.

Hasta ese gurú, y maestro de jerigonza, se nos ha presentado una vez más a este soberano desfile para decirnos que quizás el emperador no va vestido en nutria y lentejuelas sino en atuendo más modesto. ¡Anda el tío este, Greenspan! ¿Por que diablos no se calla la boca de una vez para siempre, sigue en su jubilación, y nos deja en paz? ¿O es que quiere que las masas la tomen con él y le cuelguen por su bifurcada lengua de reptil? Al fin y al cabo, él fue parte agravante del problema. Que deje que los buitres y hienas se encarguen de la carnicería que él ayudó a crear.

¿Y que es lo que se nos presenta en los medios, en escenario, estos días?

Intervención gubernamental y “garantías”, ¡aunque las garantías las demos nosotros! ¿Estamos acaso viviendo en un estupor idiota y no darnos cuenta que el gobierno no es una tercera persona en esto, pero que si somos nosotros, el pueblo? Hay billones sobre billones de dólares que han sido garantizados por medio de legislación creada por políticos con ganas de complacer y permanecer en sus puestos. No solo referente a la vivienda, o a los depósitos (limitados) que individuos mantienen en instituciones de carácter bancario, pero a un sinnúmero más en muchos otros aspectos de nuestras vidas. Quizás el más crítico de todos, una burbuja que pronto veremos estallar, es el que afecta préstamos a estudiantes para estudios superiores o vocacionales. A diferencia de otros países industrializados, y hasta algunos en desarrollo, EEUU no ofrece acceso a una educación superior gratis o casi gratis, así que tienen que acudir a préstamos, algo el gobierno garantiza sin valorar apropiadamente el riesgo. No es milagro que el costo de la educación superior esté por las nubes y, como los costos en salubridad, siga ascendiendo a pasos agigantados. Nosotros, mediante legislación fiscalmente ignorante e irresponsable, estimulamos este cáncer económico, algo que parece importarnos poco.

Por fin, después de una larga espera, la falta de merito en seguir los ideales de grupo estrictamente – en las elecciones – y no los que incumben a todo el pueblo, se pueden ver bien las consecuencias. Quizás ahora los evangélicos, mujeres, negros, blancos y un sinfín de grupos mas, se den cuenta que paz y pan llevan importancia primordial, sin excluir con ello lo que cualquier individuo o grupo pueda reclamar con legitimidad. EEUU necesita renunciar a su búsqueda por hegemonía y ayudar a lograr paz en el mundo – sin confrontación con Rusia, China y otras potencias en ascendencia… y llevar una política exterior que sea justa con todos los países del Oriente Medio; además de, en el campo económico, hacer una revisión total de lo que ha sido la economía “reaganesca” hasta hoy, y el hecho de haber creado dos grupos económicos que dividen a la sociedad norteamericana hoy día.

Con apenas 49 días más hasta las elecciones presidenciales los candidatos tienen poco que decir sobre esas dos cuestiones claves de paz y pan en nuestra política parodiada y bicefálica. Así es que terminaremos con lo que nos merecemos.

Aprovechándose del momento, y escurriendo esas dos ultimas gotas de un limón que esta ya mas que exprimido, John McCain acaba de darnos su ultimo toque con una declaración de lo mas inverosímil, diciendo que su primer prioridad como presidente sería el reformar Wall Street. ¡Como para creérselo! Después que este mismo senador estuviese implicado hace un par de décadas en el fiasco monumental de las cajas de ahorro en el país. Tal escándalo pudiera haberle puesto en vergüenza y quizás hasta llevado a prisión si no hubiera sido por su historial de héroe en Vietnam por haber sido prisionero de guerra (el escándalo Keating Five). No hubo justicia entonces, y ahora aquí le tenemos como candidato a la presidencia y el botón de mando nuclear.

¿Será acaso la fusión de Wall Street, en golpe directo, el resultado de ese huracán económico de categoría 3 que se nos viene encima en estos próximos días? Es probable que no; el gobierno y la América Corporativa encontraran alguna forma de que el viento amaine de categoría 3 a 1, o hasta que se convierta en tormenta tropical. ¿Cómo? Empobreciendo a los que residen en los peldaños mas bajos de la escalera socioeconómica. De todas formas, las turbulentas y calidas aguas y el aire húmedo que rodean esta economía están al acecho del próximo huracán, o al que venga después; eventualmente llegará uno de categoría cataclismo que nadie podrá aplacar, y entonces tendremos el tan buscado éxtasis… en nuestro Armagedón económico.