Las dos caras de la moneda Bush: Temor y Terror

¿Cuántas han sido las veces que a nosotros, los no-conformistas en la forma en que la nación está siendo gobernada, que se nos ha dicho, si no queremos a EEUU y no nos enorgullece como van las cosas, porqué no nos vamos? ¡Como si este país no fuese también nuestro! ¿No seria mejor que ese patrioterismo fuese reemplazado por un patriotismo común para el bienestar de todos, y no aceptar el terrorismo económico que se está perpetrando? Nada de acéptalo o lárgate, sino reformar este capitalismo rapaz que nos tiene en un puño.

¿Rescatar a Wall Street? ¡Que locura! ¿O es que este es el último capitulo del libro de Bush, “Temor para Norteamérica”?

El congreso tiene para elegir: o accede a los deseos de un Wall Street avaro y corrupto o permite que el sistema actual implosíone, y legisle su reemplazo: un muy necesitado sistema regulado. Un tanque de oxigeno de un billón de dólares solo hará mas difícil la limpieza después, y probablemente asegure el deceso del capitalismo en forma actual; quizás en el próximo año, con certeza en menos de cinco.

No importa lo grave de las consecuencias a corto plazo, son preferibles por mucho a la no-cura cura que ofrece el gobierno, el mas anti-pueblo e ineficaz de todos los tiempos; aconsejado por un Banco Central deshonesto, que a sabiendas vio la burbuja crecer sin sonar el alerta. Bush, Paulson y Greenspan II (Bernanke) son tan fiables como el engendro que nos diera el tonto del pueblo y su prima loca… bueno, aun menos.

Este congreso no debe caer en la trampa y pasar legislación regresiva, aunque se le den toques engañosos que parezcan ser punitivos a los peces gordos, como el limitar la compensación a los dirigentes de las compañías rescatadas… o simulacros de ayuda para unas cuantas personas en los peldaños bajos de la escalera económica – algunos de los que compraron viviendas que no podían sufragar.

Si a los legisladores se les atemoriza diciéndoles que esto es una situación de vida o muerte, que no se puede permitir que Wall Street (su sector financiero) fracase, Dios nos libre de los resultados que semejante idiotez traerá. Si el pueblo necesita crédito para que el engranaje de la economía funcione, no se necesita ni innovador ni genio para que un sistema bancario paralelo provea a los bancos más modestos, pero sin activos tóxicos, con los fondos que se requieran. Permitamos que todos esos castillos de arena se desmoronen, junto con su excremento de papel financiero fraudulento. Si el Oráculo de Nebraska, Warren Buffet, acaba de invertir $5.000 millones… no lo hace por pensar que Goldman es una excepción a la regla, mas bien una inversión en “lo último que queda” y que será rescatado por el gobierno… algo que pudiera muy bien doblar o hasta cuadruplicar su inversión. ¡De oráculo nada… vivillo el hombre!

No, no es la salud económica de nuestro pueblo de lo que se preocupa el gobierno de Bush; lo importante es preservar el sistema capitalista rapaz y fraudulento de ahora, y a la vez que sea el pueblo quien venga al rescate. Además, y que a nadie le quepa duda, habrá tajada para compartir entre una camarilla escogida en los jueguitos de la valorización de las propiedades y su compra y venta; el fraude con los multimillonarios fondos dedicados a Irak no son nada comparándolo con lo que pudiera ocurrir aquí.

Después de un cuarto de siglo de terrorismo económico iniciado por Reagan Bin laden seriamos tontos si no admitiésemos que tal terrorismo es mucho peor que el traído por la respuesta jihadista de Osama Bin laden a nuestra insensata política exterior hacia el Oriente Medio.

Terrorismo económico norteamericano… ¿no nos vendría mejor el que lo enterrásemos de una vez para siempre? La cosa está muy clara para el congreso, o regula a un capitalismo depredador ahora sin control alguno, o deja que se estrangule de por si. El capitalismo, por lo menos el que se practica en EEUU, ha demostrado poca virtud y mucho vicio en la cima corporativa. No son unas cuantas manzanas que están podridas sino el barril entero. Y aquí tenemos la prueba de ello.

Aquellos que se consideran conservadores en el aspecto fiscal, así como progresistas (la izquierda)… como populistas o independientes (apolíticos) repudian lo que este gobierno de Bush y Cia están tratando de hacer. Prefieren que la estructura actual se desmorone siempre y cuando otra estructura paralela, regulada y que mantenga la avaricia bajo control, tome su lugar. Y mientras se diseña y se implementa tal estructura, en la que el pueblo pueda confiar, se necesita además crear un cuerpo querellante que haga justicia a los principales responsables de este desbarajuste económico.

No, no los timadores y avariciosos “poca cosa” en la vivienda: agentes de venta e hipotecarios, tasadores/valuadores, y especuladores de todo tipo. Un sistema de impuestos sobre las ganancias hubiese frenado tal excesiva especulación; un sistema justo basado en la duración que esos bienes raíces fuesen propiedad de un dueño. A los que se debe enjuiciar son aquellos que en el gobierno crean política financiera; al cuerpo de directores del Banco Central; y a los que en Wall Street promulgaron el uso de “financiamiento creativo” y que han sido y son patronos de este “arte” fraudulento.

El miércoles George W. Bush dio por televisión a la nación quizás su ultimo discursito “atemorizador” (esperemos) para que el pueblo apoye este rescate corporativo. Lo más irónico del caso es que allí en pantalla estaba el mayor de todos los terroristas económicos en el mundo, después de Reagan, tratando al pueblo de idiotas; justo como lo hiciera precediendo la invasión a Irak, y usando el viejo y fidedigno “temor”. El congreso se atemorizó en el 2002… ¿se le engañará de nuevo con otra dosis de temor seis años después?