Greenspan: Patrono de la "prosperocracia" estadounidense

Nada de relojito de oro para Alan Greenspan en su jubilación tras servir a la elite – por que de servicio publico, nada. Después de casi dos décadas presidiendo la junta de directores del Banco Central, a este Robin Hood de ricos y poderosos se le otorgo, dos meses antes de retirarse de su puesto, el más alto honor en el país – ahora perdiendo valor al mismo paso que nuestro dólar – la Medalla de la Libertad.

Ahora, dos años y medio después, según la nación va atascándose en una recesión que lleva las de convertirse en un prolongado desastre, algo que Greenspan creo casi a solas, los elogiosos decibelios para este hablador-en-voz-baja, y habla-entre-dientes, han disminuido considerablemente. Claro que nunca perderá la admiración y gratitud de aquellos a quien bien sirvió: la elite poderosa y su escudera prosperocracia. Esos dos grupos, sus miembros siempre con la banderita en su solapa, todavía le consideran un genio económico. Mas que genio debiera llamársele el Papá Noel de los ricos.

Brujo-genio… ¡menuda idiotez! Un dotado músico convertido en economista mediocre como máximo, pero con capacidad de lameculos cortesano a los presidentes de EEUU, desde Reagan hasta Bush Hijo. Un prestidigitador con labia suave de critica; un acuñador de palabritas para situaciones funestas por él creadas; un engañador con números inapropiados y jerigonza… Greenspan no fue el genio económico que los líderes del gobierno o de Wall Street nos describían… sino todo lo contrario. Más que un trae-lluvia para nuestra sequía, fue un charlatán con varita mágica. Pongámoslo así: tan inhumana y genocida como ha sido la política exterior de Bush hacia Palestina y el Oriente Medio, la política económica de este ex-músico de saxofón ha probado ser tan destructiva, algo que el ciudadano norteamericano está empezando a darse cuenta ahora. ¡Y eso que apenas han salido los leones de sus jaulas en el Coliseo!

Con seis a nueve meses ya de recesión, el gobierno continúa diciéndonos que simplemente estamos pasando por un periodo de bajo crecimiento, una parada en boxes en esa carrera económica que vamos a ganar, así que a no preocuparnos. Eso nos explica los “números basura” que el gobierno usa para que veamos de color de rosa el estado de la economía en cuanto a crecimiento, desempleo e inflación. Probablemente seamos en EEUU la ciudadanía mas mentida por un gobierno, por lo menos entre los países desarrollados. ¡Si seremos crédulos!

No importa lo que Bernanke, el sucesor de Greenspan en el Banco Central, o el Ministro del Tesoro Paulson digan, ya hemos entrado a un mercado global bajista de proporciones épicas como el que no se ha visto por tres generaciones. Pero en aquel entonces la Segunda Guerra Mundial nos sacó del atolladero desde que nuestra economía representaba la mitad de la economía mundial, y éramos los creadores de riqueza y crédito en el ámbito internacional, nuestra economía y bienestar social por entonces basadas en el ahorro y no el consumo, como ahora. Hoy día nuestro país produce armamento, y poco mas, en un planeta que es lo que menos necesita… y en una economía global donde cada día nuestra influencia es menor. Nos dicen que pasarán meses antes de que la economía dé media vuelta. ¿Podríamos llamar a lo que esto dicen optimistas? Mejor que los llamemos por su nombre: mentirosos.

Y por favor, no apuntemos el dedo tan solo a las hipotecas sub-prime y vergonzosos especuladores de la vivienda. Ellos han sido tan solo el catalizador de que este escarnio económico ocurriera, ya que la economía carecía de controles apropiados. Ser propietario de vivienda, convertido en parte del sueño americano, siempre fue una política cuestionable, y ahora que hemos adoptado la globalización, una política nociva. Claro que los viven de la industria de la vivienda, y los políticos, ganan proclamando tal idiotez, pero la realidad es muy diferente, ya que la redistribución de riqueza se hace mediante refugio fiscal de carácter regresivo; ayuda a crear una sociedad sedentaria, con un posible mayor desempleo; y pone los frenos al crecimiento económico. Al pueblo se le ha lavado el seso para que pueda pensar que un simple tejado sea lo que determine su ahorro e inversión de manera desproporcionada; y esa es la mentalidad que nos ha traído aquí hoy, al borde del abismo. Y no son solo las viviendas con hipotecas ejecutadas el problema, ya que todavía tenemos una supervalorización de varios billones en la vivienda “normal”, una riqueza inexistente, que dada la psicología inflexible de sus dueños en la “perdida de riqueza” será erosionada poco a poco por la inflación, o perdida bruscamente si dueños son forzados a vender por cualquier razón.

Hasta el Reino Unido ha retirado paulatinamente durante dos décadas ese refugio tributario en la vivienda… y ahora aparentamos estar entre los pocos que quedan aceptando su concepto regresivo. Veamos las cosas como son, esto de una “sociedad de propietarios” o un “capitalismo popular” no son sino lemas usados por los poderosos para confundir y esclavizar a una sociedad servil y dócil… relaciones publicas baratas.

Hemos sido unos cuantos los que en la ultima década cuestionamos la sensatez económica de Greenspan al irse por la borda con crédito fácil para estimular una economía basada casi exclusivamente en la vivienda; una buena parte de esos fondos proviniendo del interés sin realizar de los ahorros de la gente mayor (y jubilada) que fielmente lo fue acumulando durante sus vidas; personas de tercera edad que de hecho “donaron” a una industria que terminó siendo obscenamente codiciosa y rapaz.

Espero que esta sea la última vez que escriba sobre Greenspan quien ha resultado ser todas las cosas negativas que siempre escribí de él. Eso no me hace un visionario… pero si le hace a él un tonto de remate, o un practicante en decepción; o quizás ambas cosas.

¿Le cabe a nadie pensar que se puedan cometer errores más garrafales que los cometidos por Paul Bremer y Alan Greenspan? El primero cuando como gobernador de Irak Ocupado desbandó al ejército iraquí, ayudando a prolongar una guerra sin ton ni son… y Greenspan presidiendo el Banco Central en sus últimos cinco años y su política monetaria. Bueno, pues si a estos dos se les otorgó la Medalla de la Libertad… deben existir baúles llenos de estas medallitas esperando su reparto en el Kennedy Center de Washington… por el otorgamedallas-en-jefe, George W. Bush.