Bagdad con dos califatos... ¿de veras?

Los ingleses dejaron Irak en un aprieto imperial en 1930, y ahora les toca hacerlo a los imitamonos estadounidenses.

Seguimos el sino de los franceses en Vietnam; tratamos de imitar a los rusos en tierras afganas; y ahora, nuestra emulación-en-progreso es a nuestros adorados primos europeos. Quien hubiese pensado que fue un filósofo norteamericano, madrileño de origen, George Santayana, nos dijese hace apenas un siglo, “Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”. Y los líderes del gobierno estadounidense aparentan ser los olvidadizos, aunque como siempre ocurre en estos casos, es el pueblo el que sufre las consecuencias en sangre y moneda.

Y no estamos hablando de hace milenios, o siglos; tan solo un pasado reciente. ¿Cómo es que podemos olvidar como los ingleses embaucaron a un dócil parlamento iraquí, donde los verdaderos nacionalistas no tenían voz ni voto, a firmar un acuerdo en 1930 que mantuvo a ese país en torbellino con golpes de estado hasta que tomara el poder Saddam Hussein en 1979? ¡Y sabemos muy bien lo que trascurrió después! Aquí estamos 78 años mas tarde, forzándoles a firmar una “alianza estratégica” ilegal similar tanto en contenido como en tono a la que Gran Bretaña “impuso” a Irak hace casi ocho décadas.

Y digo ilegal para ambos países, Irak y Estados Unidos. Para Irak, es un acuerdo sin validez desde que será redactado bajo coacción y demandas del país que les ocupa, no importa las excusas que se den para obtener legitimidad. Para EEUU, es también un pacto inválido a menos que subsecuentemente sea ratificado por el senado de ese país. Nos dicen que la formulación en esta alianza estratégica será hecha de modo que no tenga que ser ratificada. ¡Tonterías! Si lo que reza en el acuerdo lleva la intención de un tratado, es un tratado; y como tratado, de acuerdo con la constitución de EEUU, debe ser ratificado.

Cierto que el Ejecutivo norteamericano ha estado operando por décadas fuera de la constitución llevando a la nación a la guerra (sin ser declarada, como requiere se haga) y establecer tratados (o acuerdos) gracias a un senado abúlico y al consentimiento de facto de los norteamericanos, a quienes parece importarles un comino, o su seso haya sido lavado por la Casa Blanca… claro, siempre y cuando las cosas marchen bien. Es increíble que los dos senadores que contendrán a la presidencia del país en noviembre, McCain y Obama, no ejerzan su deber como senadores haciendo de este tema algo de interés nacional, algo que se desarrolle con preocupación y transparencia. Negligencia en sus cargos como miembros del senado permitió que Bush invadiese Irak; una vez mas, será negligencia del senado lo que permitiría mantenerse ciegos, sordos y mudos a esta parodia.

Barack Obama alega que si él hubiese sido miembro del senado en el 2002, hubiese votado en contra de otorgar a Bush permiso para invadir Irak. Bien, pues ahora Obama es miembro de esa honorable entidad… pero poco es el ruido que oímos de él sobre tan importante tema, algo que pudiera tener a EEUU embarullado en el Oriente Medio hasta que ese lugar se quede sin petróleo o israelíes, lo que dure mas. Esta es la hora de la verdad, Senador Obama… es la hora no de dichos, sino de hechos.

Parece ser que Irak no está dispuesta a que se extienda el mandato de la ONU después de su fecha espiratoria a últimos de este año; aunque a EEUU le importa poco si su control efectivo proviene de ese mandato de la ONU o un acuerdo con un gobierno que pueda ser o no ser de consenso iraquí. Lo importante para EEUU es tener control tácito del petróleo y mantener una presencia sólida militar en esa parte del globo para contrarrestar las aspiraciones nucleares de Irán, así como cualquier otro problema que pueda surgir en el Suroeste Asiático.

Aunque las negociaciones secretas sobre el Acuerdo de Estructura Estratégica y el Acuerdo de Status Militar (SOFA) llegaron a un punto muerto en la segunda semana de junio – el Primer Ministro Nouri al-Maliki se refiere a ese callejón en materia critica de soberanía para su país – tanto el Ministro de Asuntos Exteriores iraquí, Zebari, como el Embajador estadounidense en Irak, Zalmay Khalilzad, se muestran seguros de que pronto se llegará a un acuerdo desde que ambos países están comprometidos a un pacto de seguridad mutua. Aparentemente tendremos dos califatos en Bagdad; uno regido por los iraquíes, de sabor local; el otro administrado por los norteamericanos como parte del Imperio.

Lo que queda por verse, aunque se llegue a un acuerdo, es si el senado de EEUU capitulará una vez más a la Casa Blanca, permitiendo que sus responsabilidades y derechos sean usurpados por el Imperator George W. Bush. Y si le importa al pueblo norteamericano que esto ocurra ahora que están pagando $1 por litro de gasolina, con aumentos en el horizonte inmediato, que cuando se añaden a las otras miserias económicas por las que el país está pasando parece llevar uno de dos caminos… o revolución, o rendición. Yo apuesto por lo último.