Charlatanería... viento en popa en EEUU

Ya ha pasado una década desde que me operaran de mi sistema de inversiones, y extirparan quirúrgicamente todo mi interés en la bolsa de valores. Y así como muchos individuos se autodenominan sobrevivientes de cáncer, yo también me considero como sobreviviente de Wall Street. Claro que eso no me ha prohibido el que de vez en cuando sintonice con ese canal-cable, CNBC, que en términos generales casi siempre ofrece un mercado en alza desde su templo de tele-capitalismo – sin campanarios ni minaretes – donde se venera el sacro-sistema capitalista con aun mas fervor del que exhiben tele-evangelistas al enriquecerse con sus “milagros” en nombre de Jesús de Nazaret – el mismo Jesús que según dicen arrojó a los cambistas del Templo.

Y es esta charlatanería de lo religioso y laico que me remonta a tiempos muy distantes.

Durante mi alistamiento en la Fuerza Aérea, y un periodo de servicio en una base en Europa, contraje una estrecha amistad con un compañero de cuartel, Luigi, tal apodo probablemente dado por algún compañero debido a su acento y procedencia: Italia. Su nombre bautismal, que rezaba en los documentos militares y en las enunciaciones al pasar lista, Mario Ángelo, no recuerdo que en el cuartel jamás viniera al caso.

En nuestras horas de ocio, Luigi me contó infinidad de historietas de su niñez en las campiñas de Perugia – en la región de Umbría – siempre subrayando lo increíble de su verdor y de las aun más increíbles bella regazze; pero nunca me dio a conocer cual era el pueblo, villa o ciudad de donde procedía. Fue durante una misión militar que nos llevó a la base de Brindisi, y durante la cual tuvimos oportunidad de tomas unas cortas vacaciones para visitar a su familia y viajar por el centro de Italia, que descubrí Spoleto era su luogo di nascita, por ese entonces con menos de 20.000 habitantes, incluyendo varias docenas que me fueron presentados como parientes de Luigi.

Lo que mas vívidamente recuerdo de Spoleto no es su carácter agro-urbano ni tampoco alguna linda cugina a la que fuese introducido, sino la excursión que Luigi y yo hiciéramos a Cerreto di Spoleto, una pequeña villa parte de la municipalidad, a unos pocos kilómetros, y medio kilómetro arriba… encaramada en una montaña. Y fueron esos relatos de Cerreto – bueno, de los cerretanos de cuatro siglos atrás – lo que absorbió mi atención. Aquí, en este pueblecito, podías hacerte cuentas de que estabas frente al altar mayor de la basílica de charlatanería, el sanctasanctórum del timo. Y me recordaron que al cerretano también se le llama ciarlatano. Estas gentes habían deambulado por toda la península italiana y tierras limítrofes traficando ungüentos, drogas y elixires mágicos así como practicando medicina y odontología sin licencia; toda una “tribu especializada” en la que sus miembros se ganaban la vida, de acuerdo con fuentes históricas fidedignas, timando a los ignorantes e ingenuos.

Pero eso fue hace siglos, y ahora sus descendientes de profesión han encontrado el camino al Nuevo Mundo, junto a otros emuladores-cerretanos de todas partes del globo. Hoy día, estos timadores sofisticados – a diferentes niveles – circulan por todo EEUU, con “laptop” en mano, enchufándonos a su versión 2007.0 de Ladronicio, del sistema operativo PC (dePredador Charlatán).

A diferencia de sus predecesores de años atrás, estos charlatanes han ascendido de su estado de curanderos a las variantes caleidoscópicas del esquema Ponzi, o a ser “oradores motivacionales” para los que buscan hacerse ricos sin trabajar, incluyendo el marketing multinivel y otras practicas comerciales fraudulentas – todas originadas en EEUU. En esta Norteamérica nuestra, muchos de aquellos descendientes “filosóficos” de esa tribu de Cerreto di Spoleto se han adentrado en nuestras vidas como pastores (religiosos), negociantes, economistas, periodistas, militares de mando, y políticos.

Lo peor de nuestra situación es que estos charlatanes en sus nuevos disfraces se les confunde con los que legítimamente tienen puestos similares; y de esta forma, pastores endemoniados, negociantes sin escrúpulos, seudo-economistas, periodistas mansos, generales sicópatas, y políticos deshonestos pintan nuestras vidas en colores y tonos sicodélicos, cegándonos e impidiéndonos hacer una evaluación correcta de la realidad que nos rodea.

En estos dos últimos días por fin se nos ha dicho por nuestro Charlatán-en-Jefe, George W. Bush, que nos quedaremos en Irak por tiempo indefinido… aunque fuese expresado en tonos mas suaves y engañosos; al mismo tiempo que el “gran maestro”, Alan Greenspan – quien lleva desarmonizando nuestra economía durante toda una generación – admitía su “pecadillo” de subestimar el efecto de préstamos con interés subpreferente… como si éste fuese su único error; y entretanto el “patriota” Petraeus aparenta ser otro futuro político, candidato de guerra ideal a la presidencia en el 2012 de los Republicanos (se estima que entre el 80 y 90 por ciento del cuerpo de oficiales militares estadounidense se adhieren a los ideales del partido Republicano). Una farsa político-económica sin fin que demuestra el poder de los ciarlatani.

Un amigo y profesor de economía jubilado hizo un comentario hace tres años mientras veíamos juntos un programa de CNBC: “Kudlow and Cramer”. Este canal ‘infomercial’, según él, que está promocionando a Wall Street es representado perfectamente por este dueto de Don Quijote (Kudlow) y Sancho Panza (Cramer), haciéndome saber sobre la ignorancia de Kudlow en teoría económica, y su constante critica envidiosa hacia un economista “legitimo”, Paul Krugman. Claro que lo que creo molestaba mas a mi amigo era la lealtad total de Kudlow a la filosofía económica de Laffer. Pero tanto mi amigo como yo estábamos de acuerdo de que en el mundo corporativo de Wall Street, la charlatanería estaba óptimamente representada por CNBC. Y aunque en este mundo de prestamos-sin-fin y crecimiento económico ficticio, los charlatanes aparentan ser expertos, la hora de la verdad está encima. Y la inminente llegada de la recession-rumbo-a-depresión silenciará todo lo que hasta ahora han estado predicando.

Por ahora, charlatanes en religión, mundo empresarial, economía, medios, belicismo y nuestros dos partidos están a salvo en EEUU. Pero estamos llegando al final de una época turbulenta, y debemos preguntar… ¿y entonces qué? ¿Les exilamos a todos ellos a Cerreto di Spoleto? Presiento que los cerretanos de hoy son gente honorable y no darían asilo alguno a estos timadores (o algo mucho peor).