Caballeros y escuderos del nuevo milenio

Existen jugadores, y también existen los que parecen apostar tan solo sobre cosas seguras. Aznar y Murdoch singularmente representan a estos dos grupos. ¿Se atreve alguien a apostar quien de ellos pertenece a que grupo?

El nombramiento del ex presidente del gobierno español, José María Aznar, como consejero de News Corporation, nos ha caído de sorpresa. Aunque en nuestro provincialismo no demos a España una parte proporcional en las noticias, nos acordamos muy bien de ese tercer eje de idiotez en Las Azores – George Bush y Tony Blair los otros dos ejes – cuando se reunieron allí para dar un imprimátur innecesario a la invasión de Irak. Si no por nombre, es fácil recordar esa caricatura de un individuo de baja estatura y enorme bigote.

En aquel entonces era difícil explicarse que pintaba Aznar allí. El complot era de Bush, y Blair era su confidente y co-conspirador. ¿Y porque Aznar? Quizás fuese por dar colorido, o la apariencia de una ancha coalición que no existía; o quizás fuese que los hermanos de gobierno anglosajones querían hacer cosquillas a su amor propio… o posiblemente a servirse de él. Reconozcámoslo, de triunvirato nada. España fue incapaz de convencer a Chile o México para que votasen en el Consejo de Seguridad de la ONU a favor de la resolución estadounidense; además, una mayoría arrolladora de españoles, mas del 80 por ciento, estaban decididamente contra la guerra.

Entretanto, al ponerse en pro de la guerra, Aznar se enemistaba con los gobiernos con quien le convenía estar más compenetrado, como el de Chirac en Francia, y el de Schroeder en Alemania. Aparentemente su intención era poner La Moncloa a la altura de la Casa Blanca y 10 Downing Street. ¡Ni soñarlo!

Pensando en que esto pudiera darle su sitio en la historia, Aznar no solo apostó de forma imprudente para si mismo, sino también para el país que representaba y al que no tenia derecho de poner en riesgo… y perdió; como también perdió España. Fue una apuesta para conseguir gloria personal, que termino poniéndole en ridículo.

Ahora Aznar se ha convertido en el apóstol decimocuarto en la mesa de Rupert Murdoch; un creyente ejemplar en la doctrina ortodoxa de libre mercado y capitalismo global sin traba alguna. Como conservador hasta la medula se sentirá en su casa. Cuando Murdoch seleccionó a Aznar, sabía que su derechismo era de envergadura – definitivamente nada de ambidextro en él. Pero además de la conexión ideológica ¿Por qué quería Murdoch tener a Aznar en su equipo?

¡Y porque no! Podemos especular todo lo que queramos, pero la respuesta la tiene solo Murdoch. Si News Corporation está pesando su posible entrada en los mercados españoles o latinoamericanos, y la influencia o contactos que Aznar ofreciera pudieran tener su valor, es algo que está por ver. Aunque soy de la opinión, que en la actualidad la esfera de influencia de Aznar es bastante limitada en España, y en Latinoamérica se acerca a cero. Sin embargo, pase lo que pase, aunque News Corporation no reciba dividendos de esta relación, la inversión de capital hecha en Aznar es tan insignificante que no merece ser considerada apuesta.

Como nota al margen, aparentemente Famaztella, S.L., una consultora que pertenece a la familia Aznar, y que incluye a su esposa Ana Botella, ha estado cobrando 120.000 euros anuales desde septiembre de 2004 por prestar servicios de asesoría. Aznar, que ha sido miembro del Consejo de Estado desde abril de 2005, no declaró tales ingresos ante el Registro de Altos Cargos considerando que no estaba obligado a ello por ser una empresa dedicada a su patrimonio familiar. Algo que actualmente se está investigando. [Aznar ha renunciado a su membresía vitalicia en el Consejo de Estado para aceptar el puesto de consejero con News Corporation.]

Muchos en España, particularmente correligionarios en su Partido Popular, preferirían que Aznar continuase en el Consejo de Estado, y además ejerciera otros deberes como estadista; alguna cátedra; y quizás como conferenciante. Algo similar a lo que hace Clinton, según ellos.

Claro está que no debemos olvidar que Aznar no es Clinton, y que la economía estadounidense se multiplica en docena de fraile en tamaño a la española. Nada de bibliotecas personales para los ex presidentes españoles, u otros beneficios a los que los altos políticos estadounidenses están acostumbrados. Aznar tendría que pasar dos décadas en el circuito como conferenciante para obtener los ingresos que Clinton logró ($7+ millones) por un número escaso de conferencias en 2005. Así que el ex presidente español debe prestar sus servicios de escudero para Rupert Murdoch… y quizás optar por otros asuntos comerciales con su yerno, Agag.

De cualquier forma, Aznar se sentirá muy a gusto con las noticias “imparciales y en balance” que ofrece Fox News, y a las que está adicto un tercio del país norteamericano. Para Aznar será algo así como volver a su niñez durante la España de Franco. Fox News en EEUU difiere poco de los no-dos, radio y televisión con que Aznar se crió – la misma propaganda… excepto que el Generalísimo es ahora Bush.

Por cierto, cuando antes cité al “eje de la idiotez” me abstuve en decir “eje de la idiotez y engaño” ya que tengo el presentimiento que Aznar no tenia la menor idea de lo que los otros dos se traían entre manos; y que de hecho fue engañado, y explotado, por Bush y Blair.

En el mundo de hoy en día donde el dinero, y ocasionalmente unas cuantas armas nucleares, mandan, personas como Bush, Murdoch y Blair escriben las reglas de juego. Ellos son los caballeros, los hidalgos del nuevo milenio y otros, como Aznar, tan solo pueden aspirar a ser sus escuderos.

En cuanto a la apuesta con que comenzamos referente a Aznar y Murdoch, es obvio quien es el jugador y quien es el que apuesta sobre cosa segura.