A nueve meses de echar la moneda al aire

¡Se ha dado el veredicto! La maquinaria del partido Demócrata nos ha hecho saber su raison d’ètre para el 2004: el deshacerse de Bush. Nada noble, como justicia económica para el pobre; o un mejor tratamiento hacia el oprimido; o una política exterior justa y sincera; o una política económica que confronte la realidad del desempleo y subempleo causado por nuestra pertenencia a la OMC. No. El “Deus vult” (¡Dios lo quiere!) para esta cruzada Demócrata es simplemente: “Deshagámonos de Bush”.

El “foreplay” dentro del partido Demócrata aparenta haber terminado, y el acto consumado.

Ahora que la “concepción” es un hecho, estamos tan solo a un embarazo completo hasta nuestro renacer cuadrienal… cuando echamos la moneda al aire para ver quien va a ganar, Demócratas o Republicanos. Aun con tanto entrenamiento, los resultados aparentan ser siempre los mismos: el poderoso continuará gobernando, y el débil permanecerá esclavizado. Cara o cruz, Demócratas o Republicanos, EEUU recibirá lo que verdaderamente quiere, que no haya cambio.

Mi ciber-amigo el profesor Giacomo, humanista, humanitario y estudiante de política proclama a los cuatro vientos que la democracia es un elixir del que se nos habla mucho, pero del que no se nos permite beber. (Muy en particular en los EEUU, de acuerdo con él.) Ni en la cima del gobierno, asaltado por las fuerzas de intereses especiales; ni en la base del pueblo, donde el poder comienza y la libertad termina.

El semental escogido para esta carrera del 2004 es de pura sangre… con crin sin igual, andares militares muy apropiados, y muchos años en los establos de Washington. Kerry ha sido proclamado como el único caballero capaz de vencer en una justa al Caballero de Humo y Espejos, Don Arbusto (Bush para casi todos nosotros).

Muchos son los Demócratas que se preocupan con algunas facetas del porte y personalidad de Kerry, sus aires patricios… que para algunos semejan mucho esa chulería de Bush. O de que Kerry sea quizás “demasiado afrancesado”. Sobre esto último, estoy seguro que los “mayores” del partido brindaran algún plan que limpie a su candidato de los malos hábitos que pudo adquirir de joven cuando veraneaba en Bretaña… hasta esa habla “parlez-vous”.

Todo lo que resta ahora es escoger un candidato a la vicepresidencia, alguien de cuna humilde y “corazón conservador”, preferiblemente un sureño con Biblia en mano… un Cristiano Renacido que pueda traer balance a la asistencia a misa de Kerry, o sus rosarios. Eso será indispensable.

En cuanto a Dean… los “mayores” del partido esperan que su evolución por Internet tenga su acto final, y “virtualmente” desaparezca de la escena. Era un disidente dentro del partido y trataba con desdeño a la clase dirigente de Washington. El que estuviese contra la guerra (Irak) no quiere decir nada… al contrario, los estadounidenses favorecieron de forma arrolladora ir a la guerra… ¿no se da cuenta? En lo que concierne a los “mayores” del partido, Dean es un proponente de cambio… y los estadounidenses, por lo menos los que votan, no quieren ni cambio ni la perspectiva de tal.

Es difícil contradecir a los “mayores” del partido cuando determinan lo que los votantes estadounidenses quieren, y el cambio no es algo que hayan querido por más de siete décadas. Cualquier mensaje que se dirija al electorado debe alejarse de la caja de Pandora, y las implicaciones sociales que pudieran aparecer al abrirse. El mensaje debe ser “ligero” y dirigido a la idolatría hacia el consumo por los estadounidenses… incorrectamente bautizado por los políticos como centrismo.

Hasta ahora el grito de los aspirantes Demócratas a la presidencia ha sido, “rescatemos a EEUU”. La realidad es que los EEUU nunca fueron secuestrados contra su voluntad. Estados Unidos es tan solo una bola de ping-pong, y solo existen dos jugadores a quienes se les permite jugar. En vez de decir “rescatemos a EEUU”, el jugador Demócrata debiera tan solo decir, es mi turno de servir.