El "duopolio" político estadounidense (parte 1 de 3)

Una buena parte del mundo industrializado y democrático depende de sistemas políticos “duopolistas” para mantener gobiernos estables que atiendan las necesidades y caprichos de sus poblaciones. Por lo regular, las filosofías de los dos partidos, en algunos casos movimientos políticos, no se diferencian drásticamente en cuestiones sociales o económicas.

Este “duopolio” político ha existido por un tiempo en los países del G-7, aun cuando cuestiones de alto significado social, tales como las políticas de inmigración y ambientales, toman primer plano. Al final de la jornada ni los partidos verdes ni los ultra-nacionalistas tienen suficiente impacto en las elecciones nacionales. Ejemplo: las elecciones de 2002 en Francia donde hubo dificultad en discernir diferencias entre la plataforma conservadora-Gaullista de Chirac y la socialista de Jospin.

De cualquier manera, “duopolios” políticos varían mucho en carácter y grado. Nuestro “duopolio” estadounidense de Republicanos y Demócratas es muy diferente de los “duopolios” en las otras naciones del G-7. Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá mantienen “duopolios” con gran similitud entre ellos pero marcadas diferencias con el modelo estadounidense. Conclusión llegada sobre el tema por expatriados estadounidenses en esos países, y sus colegas con residencia en EEUU.

El consenso entre los expatriados es que los frentes políticos más importantes en esas seis naciones, aun cuando provengan de ideologías socio-económicas diferentes, tienden a convergir en el bienestar de sus sociedades, no importa los preceptos ideológicos. Por contraste, ambos partidos en EEUU, Republicano y Demócrata, tienden a convergir casi siempre en la ubre de intereses especiales, donde los dos se amamantan… y no en el bienestar publico.

El que ambos partidos sirvan los mismos intereses especiales es un fenómeno casi exclusivo al procedimiento político de EEUU. El cabildeo data de tiempo inmemorial en que el hombre reconoció quien ejercía el poder. En sociedades con política monopolista el cabildeo requiere normalmente un simple “destino y compra”. En “duopolios” políticos, el cabildeo mas efectivo se establece cuando políticos de ambos partidos participan en la “compra”. Organizaciones estadounidenses, principalmente los grandes negocios, han generado el cabildeo mas efectivo entre el llamado grupo de naciones industrializadas y democráticas.

¿Podemos… o debemos juzgar que tipo de “duopolio” sirve mejor a una sociedad libre? Variables culturales y otras intermedias hacen que cualquier análisis sea difícil y de dudoso valor científico. De todas formas, existen diferencias sobresalientes en áreas clave que parecen indicar cierta correlación directa entre el tipo de “duopolio” y como son afectados los miembros de esas sociedades. Las dos áreas críticas que queremos confrontar son el voto y la estratificación de clases económicas.

De nuevo nos dirigimos a esos otros seis países del G-7 con “duopolios” pero con un cabildeo mucho menos pronunciado… donde los políticos de partidos opuestos casi nunca reciben “ayuda económica” de un mismo origen. Y comparamos los resultados con aquellos del “duopolio” estadounidense donde los políticos son destinatarios de “oportunidad igual”, sean Demócratas o Republicanos.

En cuanto al voto, los estadounidenses son dentro del G-7 los que menos lo ejercen. Menos del 25% de los estadounidenses con derecho al voto suelen votar en elecciones locales o estatales, y tan solo la mitad en elecciones presidenciales. Por contraste, el 50% y 75%, respectivamente, suelen votar en los otros países del G-7.

En cuanto al distanciamiento entre ricos y pobres, las diferencias son igualmente marcadas. Las estadísticas indican que en 1997 los hogares con el 10% más alto en ingresos recibieron 16,9 veces lo que recibieron aquellos en el 10% mas bajo. (Después de las dos reducciones de impuestos durante el gobierno de Bush, esa cifra probablemente llegue a 25.) La cifra contrasta con 4,5 para Japón; 7,0 para Alemania; 8,5 para Canadá; 9,0 para Francia; 12,0 para el Reino Unido; y 12,7 para Italia.

¿Puede mejorarse nuestro “duopolio” para crear una sociedad mas participante en ambas democracia y riqueza? ¿Podría ser Nader el catalizador para tal mejora? [Próxima semana: parte 2]