Indice de Desigualdad Desproporcionada (IDD)

Nuestro grupo cibernético de “libre-emprendedores” lleva enfocando por dos meses el llegar a un consenso sobre que nación practica el “mejor capitalismo”. Un proyecto extenso y noble… pero el Internet ha hecho todo esto posible trayendo los problemas del mundo a una discusión comunitaria.

Hace casi dos años que comenzamos nuestras reuniones ciberespaciales donde contribuimos con nuestros conocimientos e intereses en el terreno económico-empresarial, algunos en su práctica y otros en su enseñanza. Un grupo diverso (6 europeos, 3 asiáticos y dos de América del Norte- un canadiense de Vancouver y yo) buscando mesa redonda para discutir.

Nuestros acentos, filtrados por los teclados, no serán perceptibles, pero nuestros puntos de vista si, expresando a veces profundas desavenencias, muchas de ellas respondiendo a diferencias culturales. Los 11 estamos de acuerdo que el capitalismo como sistema político-económico ha llegado a este siglo XXI con la parte de león en la población mundial, invocando una condición casi religiosa en muchas naciones que se auto declaran democracias.

También estamos de acuerdo que el capitalismo no es monocromático, y cubre un espectro extenso de regulación estatal. Competencia, sistemas tributarios, “costos sociales” para generaciones presentes o futuras, se regula en diferente forma y grado por naciones autónomas. Lo que nos trae la pregunta de siempre… ¿Qué modelo de capitalismo es mejor, el menos o el mas regulado? Yo optaría por el más “apropiadamente” regulado.

Carl y yo vivimos separados por apenas 550 kilómetros de autopista, lo que nos da ocasionalmente oportunidad de reunirnos y llevar nuestra amistad más allá del ciberespacio. La semana pasada pudimos discutir en Seattle la idea de cuantificar el grado de éxito para una sociedad capitalista en términos económicos y sociales, una trenza que enlaze armonía social con logros económicos.

Ambos reconocemos que una desigualdad razonable en ingresos es algo supuesto y aceptado por la sociedad. Pero desigualdad llevada al extremo, sin escrúpulos, es la pastilla tóxica para cualquier sistema político. Aquí tomamos nuestro primer paso para cuantificar logros y fallos en sociedades capitalistas.

Terminamos desarrollando un índice que mide la relación entre el 10% más alto y el 10% más bajo (en ingresos) entre las familias de una nación. Le bautizamos como “Índice de Desigualdad Desproporcionada” (IDD). A diferencia del índice GINI, que mide la distribución de ingresos familiares, el IDD acentúa las diferencias actuales, y es mejor precursor de cambio socio-político.

Juntos analizamos los últimos datos económicos de 69 países, aunque decidimos que solo 30 de ellos eran apropiados a nuestro cometido. Factores críticos incluyeron la madurez como naciones capitalistas además de requisitos mínimos en cuanto a producto nacional bruto. (Fuente de datos: [link=http://www.odci.gov/cia/publications/factbook/index.html]www.odci.gov/cia/publications/factbook/index.html[/link]). Nuestra tesis: cuanto más bajo el IDD, menor la disparidad económica y una más alta armonía social. Los resultados IDD obtenidos sobre los 30 países son:

Japón con 4,5 lidera a todos los países, algo esperado dada su reputación de nación que cuida de su gente.

El grupo que sigue, compuesto por 14 países desarrollados, con resultados entre 5,1 y 9,7, incluyen en orden ascendente en índice: Finlandia, Noruega, Suecia, Taiwán, Alemania, Bélgica, Canadá, España, Austria, Holanda, Francia, Portugal, Corea del Sur y Suiza.

Con aprobado ramplón, y resultados entre 11,6 y 14, están Tailandia, Israel, Reino Unido, Dinamarca, Australia, Italia, Irlanda y Turquía.

Los Estados Unidos, en vigésimo-cuarto puesto- de 30, tiene un IDD de 16,9 (familias en el 10% más bajo de ingresos apenas recibieron el 1,8% del pastel económico, mientras que aquellos en el 10% más alto recibieron el 30,5%).

Los seis últimos países, con resultados entre 22,6 y 68,6, son Malasia, México, Chile, Sudáfrica, Colombia y Brasil. (Sin comentario.)

No creo que este índice de por si pueda determinar que nación practica el “mejor capitalismo”. Pero nos da una herramienta importante para desarmar la demagogia que se usa para defender políticas económicas y sociales poco atinadas que agrandan la desigualdad y traen malestar social.

“Todavía queda lo peor por ver,” profetiza Carl,"con Estados Unidos perdiendo bajo el gobierno de Bush la poca conciencia social que le quedaba.” Opina que el IDD para EEUU estará pronto en la veintena.

Creo que el “conservatismo compasivo” de Bush ya nos ha llevado allí.